Por el Dr. Antonio F. Marqués Arpa
La homeopatía puede ser de gran ayuda en pacientes alérgicos. En la medicina clásica la alergia se relaciona con una sensibilidad especial y aumentada a sustancias y que es adquirida en una segunda exposición a las mismas. Los síntomas se pueden localizar en la piel (eczema), o en vías respiratorias (bronquitis y asma), también en oídos, ojos, garganta, laringe, o a nivel digestivo, entre otros. Para algunas sustancias alergénicas puede existir un componente estacional, con agravaciones en otoño (virus catarrales, ácaros) o en primavera (pólenes). En algunos lugares de nuestra geografía pueden existir agravaciones estacionales en el verano (calima, avispas).
Cuadros agudos y crónicos en homeopatía
En Homeopatía se utilizan medicamentos rigurosamente experimentados, tanto para los cuadros agudos, es decir, para las personas con síntomas de pocos días y que tienden a resolverse por sí mismos y muchas veces a repetirse. Y también para los enfermos crónicos, con dolencias que duran más de seis meses o incluso varios años, donde se busca una buena calidad de vida para el paciente y con un mínimo de síntomas y de medicamentos. El tratamiento del enfermo crónico corresponde al médico homeópata, aquí la automedicación o una receta rápida no son suficientes. Si queremos obtener los mejores resultados con Homeopatía habrán de considerarse los síntomas físicos, con todas sus modalidades de agravación y mejoría. También los del ánimo, es decir, las emociones que predominan, las que más le hacen sufrir. Puede que el paciente esté por ejemplo embotado, triste, enfadado, temeroso o demasiado alegre, y si estas emociones perturban su vida cotidiana, entonces se deberán tratar. Se tendrán en cuenta, además, las reacciones a factores generales como el frío, el calor, los alimentos, los horarios, el sueño, etc. Asimismo, los síntomas derivados de su interacción con el entorno, es decir, el aspecto social y el tipo de vida, que pueden estar alterados.
Individualización del paciente
Se va a hacer por tanto una individualización del paciente, con una especial atención a los síntomas del ánimo, por varias razones. Primero porque existe una estrecha relación entre emociones y alergia. Por ejemplo: muchas veces observamos que un disgusto o un estrés agudo, pueden provocar un ataque de asma o una urticaria. Por el contrario, si el enfermo mejora a nivel emocional, también es frecuente que lo haga en sus síntomas físicos. Por tanto, el alivio de las emociones, es un aspecto importante de mejoría del enfermo alérgico.
En segundo lugar, hay que considerar que no existen dos enfermos con aparentemente la misma enfermedad que sean iguales, idénticos, y muchas veces es el estado de ánimo el que nos permite individualizar mejor al paciente, con la mayor exactitud. Finalmente, porque también hemos comprobado que sin una mejoría emocional es difícil obtener un alivio significativo del enfermo alérgico a medio y largo plazo.
Dosis y potencias individualizadas
Las dosis van a ser también individualizadas, porque la reacción de los enfermos a los tratamientos homeopáticos también es individual. Esto es muy importante, especialmente en el tratamiento del enfermo crónico. Por ejemplo, para síntomas muy similares en un bebé y en una persona mayor, el niño a veces es el que necesita la potencia más fuerte, pero en otros casos es al contrario. Es decir, la dosis y potencia necesarias, no dependen del tamaño o el peso del enfermo, como sucede con los fármacos convencionales Esta individualidad se relaciona con factores como la edad, la herencia, la vitalidad, es decir, su capacidad de reacción, la hiperreactividad de la persona, o los tratamientos previos.
El tratamiento del enfermo alérgico crónico es complejo y aunque existen algunos medicamentos que son más frecuentes en su uso, en ocasiones es necesario algún otro, sin sucedáneos, de una larga lista de varios cientos de medicamentos posibles.
Medicamentos de uso frecuente en cuadros agudos
Como pequeña muestra citaremos algunos de los de amplio uso, para los cuadros agudos, como por ejemplo el Apis Mellifica, que se utiliza en los casos de picaduras por abejas y avispas; el Allium Cepa, cuando los síntomas recuerdan a los de la exposición a la cebolla, con picor de nariz, de ojos, de garganta y secreciones irritantes; o bien la Pulsatilla, adecuada en cuadros catarrales agudos, donde la secreción es suave, no irritante y sale fácil. Encontraremos útil la Nux vómica, cuando se trata de un paciente muy medicado y en el que es necesario drenar, limpiar de un exceso de medicación. Los pacientes de Nux muestran tendencia al insomnio, al estreñimiento y al exceso de sensibilidad a los estímulos externos. También podremos encontrar útil el Sulphur en problemas de la piel con picor, ardor y agravación por el baño, por la noche y por el calor.
Las potencias para los cuadros agudos de este tipo pueden ser de 9CH, 15CH y en algunos casos podrá emplearse la 30 CH. Se podrán tomar una vez al día o varias según la intensidad de los síntomas, la potencia empleada y la capacidad de respuesta de la persona. Algunos profesionales pueden utilizar otro tipo de potencias, según cada caso y el tratamiento crónico que vengan haciendo.
Resultados y seguimiento del paciente
Vamos dándonos cuenta entonces de que el paciente alérgico, cuando está bien tratado y existe una buena respuesta, no solo mejora en su exceso de sensibilidad a una o varias sustancias externas, sino que lo hace también en su estado de ánimo y en su sensibilidad y resistencia a agentes externos, como son el frío, el calor, los cambios de tiempo o de temperatura, etc. No sólo podrá dormir mejor y se normalizarán sus funciones fisiológicas, sino que además, en muchas ocasiones, aumentará de manera significativa su resistencia a las infecciones, con lo cual se enfermará generalmente menos de este tipo de dolencias.
Un aspecto fundamental para obtener unos excelentes resultados con el tratamiento es que se haga un buen seguimiento del enfermo y que al aparecer agravaciones de algún síntoma, por pequeñas que sean, se contacte rápidamente con el médico homeópata. Pues si las mismas se tratan homeopáticamente de forma adecuada, ayudarán a mejorar el cuadro de fondo, pero si no se considerase el contexto general del paciente, pudiera ser que los síntomas desaparecieran temporalmente, pero sin hacerlo la tendencia general a enfermar. El pronóstico del paciente también será individual, y los cuidados generales e higiene para esta enfermedad deberán mantenerse como aconsejan los médicos.
Dr. Antonio F. Marqués Arpa
Para saber más consultar artículo del Dr. Jorge Manresa en la página
https//www. homeopatiasuma/hablando-de-homeopatia/alergia-en-invierno-como-puede-ayudar-la-homeopatia
La homeopatía, entendida como una medicina integrativa, debe ser además impartida siempre por un médico o homeópata colegiado que realice también el seguimiento del paciente. Puedes encontrar un homeópata de confianza en nuestro directorio, buscando por comunidad autónoma.1

